El pasado fin de semana se llevaron a cabo las dos primeras batallas del año cerca a Bogotá, y sin duda fue una experiencia que todos guardaremos en nuestra memoria. 

Desde el viernes todo el equipo de Desafío de Guerreros estuvo en el campo de batalla que fue en La Pista La Laguna en Guasca, ultimando todos los detalles para que las batallas del sábado 25 y el domingo 26 de mayo fueran una experiencia inolvidable tanto para sus corredores como para los espectadores, ya que estábamos estrenando 4 obstáculos nuevos y además sería la primera vez que tendríamos dos modalidades en la pista: 5K y 10K; sin duda era un reto para nosotros como organizadores y para los guerreros que se atrevieron a desafiarse a sí mismos.

Las batallas comenzaron desde muy temprano cuando todo el equipo de Desafío estábamos preparando todo para recibirlos con la mejor actitud ambos días y a las 7:30 a.m. aproximadamente comenzaron a llegar los primeros guerreros ansiosos por conocer el campo de batalla que sería el reto que enfrentarían durante esta carrera. La primera ola de salida inició a las 9:00 a.m. y desde ese momento empezó un desafío inolvidable para todos.

La experiencia para todos sus visitantes fue diferente y muy especial; para los niños teníamos un espacio en donde había pintacaritas y ellos mismos podían colorear a sus papás y mamás guerreros mientras ellos lo daban todo en el campo de batalla.

Para los acompañantes teníamos diferentes opciones de comida, y un espacio en la zona social para que juntos disfrutaran de este espectáculo que era ver a los corredores desafiando sus límites. 

Todos los corredores lograron contagiarnos con su energía guerrera desde el momento que comenzaba el calentamiento, luego se volvía más emocionante cuando salían a correr y esa sensación aumentaba aún más cuando llegaban a el último obstáculo que era el gran reto de la carrera: Goliat. 

Las voces de aliento y de motivación en cada obstáculo siempre fueron constantes desde el momento que los guerreros empezaban a correr. Después de salir, solo quedaba gozarse cada momento, darlo todo en cada obstáculo y ayudarse entre sí para que todos llegaran a la meta. Al cruzar la llegada, ver a cada guerrero lleno de barro con la cara de satisfacción por haberlo logrado, hizo que todo valiera la pena. 

Felicitamos a cada uno de los corredores por superar sus límites personales y demostrarse a sí mismos que son capaces de lograr lo que se propongan.

Agradecemos a todas las personas que asistieron a las dos batallas, hicieron que estos días fueran especiales para todos. Esperamos que se hayan disfrutado tanto el evento como nosotros trabajando por ello. 

Los esperamos en una próxima batalla de Desafío de Guerreros.

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